Nuestra historia : Ganadería de oveja churra y lechazo en Burgos

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Una tradición familiar dedicada al lechazo de calidad

Nuestra historia comenzó hace más de diez años, con una idea que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un gran proyecto ganadero.

Desde siempre, mi padre y yo hemos sentido una especial predilección por las ovejas y por el mundo de la ganadería ovina. Nos llamaba especialmente la atención comprobar cómo un mismo producto podía llegar al consumidor con presentaciones muy diferentes, sin reflejar siempre su verdadera calidad, su procedencia ni el trabajo realizado durante su crianza.

Para nosotros, cada cordero debe representar fielmente su origen, el cuidado recibido y la tradición ganadera de la tierra en la que ha nacido.

Ganadería en Pardilla

Del campo a uno de los grandes productos de nuestra gastronomía

Desde que nace hasta que abandona la explotación ganadera, el cordero se desarrolla en un entorno prácticamente desconocido para gran parte de los consumidores.

Durante esta primera etapa se encuentran el trabajo diario, la alimentación, el bienestar animal, la selección de la raza y los cuidados que determinan la calidad final del producto. Sin embargo, cuando el lechazo sale de la granja y llega al mercado, comienza una nueva fase que lo convierte en uno de los grandes referentes de la gastronomía de Burgos y de Castilla y León.

Nuestro objetivo siempre ha sido dar visibilidad a todo ese proceso y poner en valor el origen de un producto profundamente ligado a nuestra historia, nuestra familia y nuestro territorio.

Oveja

Una familia vinculada a la producción de lechazo

Durante generaciones, nuestra familia ha compaginado sus diferentes profesiones con la cría de ovejas y la producción de lechazo.

Esta actividad siempre se ha desarrollado manteniendo un profundo respeto por la tradición, pero también incorporando ideas pioneras, métodos de trabajo innovadores y algunas de las instalaciones ganaderas más modernas de la zona.

Cuando terminé mi formación universitaria, la decisión ya estaba tomada: queríamos poner en marcha un proyecto ambicioso, profesional y preparado para crecer. Así comenzó el desarrollo de una de las mayores explotaciones de ganado ovino de Burgos y, probablemente, de Castilla y León.

Oveja churra

Los primeros pasos de nuestra ganadería

En el año 2001 comenzamos nuestra andadura como una ganadería de gran tamaño. Como sucede en todos los proyectos importantes, los comienzos no fueron sencillos.

Primero adquirimos 500 ovejas en Quintanar de la Sierra. Posteriormente incorporamos otras 350 procedentes de Castrillo de la Reina y, más adelante, 300 ovejas de Palacios de la Sierra.

Todas ellas eran ejemplares de raza churra pura, autóctona de la Sierra de la Demanda y estrechamente vinculada a la tradición ganadera de la provincia de Burgos.

Con esta primera cabaña ganadera comenzó nuestra actividad productiva. Fue el inicio de un proyecto familiar basado en la calidad del lechazo, el respeto por el entorno rural, el bienestar de los animales y la conservación de una raza autóctona con un enorme valor histórico y gastronómico.